sábado, 8 de noviembre de 2008

PERÓN Y EL IMPERATIVO NACIONAL: ACTUAR DENTRO DE LA LEY


[El presidente de la Nación, Teniente General Juan Perón, mantuvo un dialogo con un grupo de diputados de la ‘Juventud Peronista’ en torno al proyecto de reformas al Código Penal. 22 de enero de 1974]




Sr. Presidente. - Muy bien, señores, ustedes pidieron hablar conmigo. Los escucho. De qué se trata.

Sr. Vitar. - Señor General: nosotros queríamos hablar con usted antes de hacerle entrega de un comunicado que hemos sacado repudiando el atentado de Azul. Queremos señalarle nuestros conceptos con respecto a la modificación del Código Penal. La nuestra no es una postura en contra de dicha modificación. Tenemos algunas dudas con respecto a la misma.
Estamos de acuerdo en la necesidad de que nuestro Gobierno popular tenga realmente un aparato de seguridad y una legislación de seguridad del Estado popular, pero vemos que algunos de los considerandos no tienen mucha claridad en torno a pautas técnicas legales y políticas. Queremos con los compañeros diputados de la juventud escucharlo a usted y además expresarle nuestra voluntad para sumarla al llamado que usted hizo al pueblo argentino para transitar el camino de la Reconstrucción y Liberación Nacional en paz y felicidad para el pueblo. Ese es, fundamentalmente, el aspecto sobre el cual queríamos conversar con usted.
La prensa distorsionó un poco el aspecto de nuestra postura. En el bloque hemos planteado, con los compañeros peronistas, la necesidad de una mayor discusión para que tampoco tengamos en el aspecto formal, enfrentamientos con los sectores opositores del Parlamento que hasta ahora vinimos trabajando en conjunto y en forma bastante profunda. Vemos en ese sentido la necesidad de poder dar con ello una discusión para que esta misma ley de defensa del Estado popular sea realmente una legislación que salga en forma unánime del conjunto del Congreso de la Nación Argentina.
Nosotros aplicamos objeciones a uno o dos artículos y queremos escucharlo a usted, señor General. Por eso le hemos pedido esta entrevista y lo hemos molestado en la actividad que usted está desarrollando.

NORMA DE LOS GRUPOS COLEGIADOS

Sr. Presidente. - Por lo que veo se trata de un problema interno del bloque. No es un problema que escape al mismo. Ahora, es indudable que en los grupos colegiados existe una norma ante la cual funciona y fuera de la cual no debe funcionar. Los grupos colegiados tienen su discusión interna; el concepto de la tarea misma legislativa lo impone, por eso existen los bloques. ¿Cuál debe ser la norma dentro de los bloques? Eso no se discute. Cuando se está en el bloque se acepta lo que el bloque haya decidido en conjunto. Esa es una cosa que se debe cumplir, no se puede destruir la unidad del cuerpo colegiado; no se puede proceder de otra manera. Ese es un problema interno del bloque y tengo entendido que lo han discutido dentro del bloque.

Sr. Diputado. - En realidad nosotros planteamos la necesidad de una discusión de este tema en concreto, es decir, de la modificación del Código Penal, no sólo en una discusión dentro del bloque, sino también en cuanto a una discusión de todos sus aspectos ante funcionarios del Poder Ejecutivo.
Nosotros insistimos no sólo en discutir en profundidad dentro del bloque el problema de la modificación de la ley penal, sino que también lo hicimos en cuanto a la necesidad de conversarlo -teniendo en cuenta el lapso que se planteaba, del 24 de este mes-, nuevamente en los niveles del Poder Ejecutivo, es decir, con el Ministerio del Interior y con el Ministerio de Justicia. Deseábamos eso con el objeto, justamente, de tratar de ajustar una serie de aspectos con relación a los cuales teníamos algunas serias dudas. De todos modos estas dudas no están referidas al propósito ni al conjunto de la modificación o a la necesidad de modificación del Código Penal, sino que se vinculan con algunos de esos puntos que quedan insertados en el proyecto de ley.
Ese propósito nuestro de discutirlo en el bloque y de conversarlo, inclusive con el Poder Ejecutivo, se nos vio frustrado simplemente por una votación que nos cerró las huertas a la posibilidad de proceder de esa manera. Ese es el problema.

Sr. Presidente. - Yo tengo entendido que hasta han concurrido ministros al bloque para tratar este asunto.

Sr. Diputado. - Concurrieron para hablar con el presidente de la comisión. Hay una comisión especializada interna permanente.

Sr. Presidente. - Esto se ha tratado en el bloque y se ha votado.

Sr. Diputado. - Se votó simplemente si nosotros podíamos discutir el tema. Y se votó que no podíamos discutirlo.

Sr. Pedrini. - En el bloque no se pueden votar de ninguna manera los proyectos del Poder Ejecutivo. Lo que se votó fue la conveniencia o no de que comparecieran en el bloque los tres ministros, esto es, de justicia, de Interior y de Defensa. Y el bloque resolvió que no era necesario, porque en realidad los tres ministros habían tenido una reunión con el presidente de la Cámara, con el suscripto, presidente del bloque, y con los presidentes de las comisiones Penal y de justicia. Esa fue la resolución del bloque.
El bloque de ninguna manera podía ponerlo a votación. Se analizó el proyecto artículo por artículo, dándose las explicaciones del caso en las dudas que había.
Los compañeros de la juventud tienen problemas en dos artículos de la ley, que son Asociación Ilícita y Configuración del Delito.

LA JUSTICIA CONFIGURA EL DELITO

Sr. Presidente. - Entonces, las consideraciones son sobre la configuración del delito. Esa es una tarea del juez, el que hace la configuración del delito de asociación ilícita es el juez. Nosotros no podemos pensar en que ya la ley va a ir configurando los delitos de asociación ilícita. Eso es una enormidad; esa es una tarea para el juez. Lo que no esté claro en la ley será el juez el que lo interprete. Yo no lo considero una dificultad porque eso ya se ha discutido entre nosotros, en el Poder Ejecutivo. En cualquiera de esas circunstancias, el delito lo configura el juez, no nosotros. La ley no configura un delito, la ley enuncia un delito y sanciona ese delito. Quien debe configurar el delito e imponer la sanción correspondiente es el juez.

Sr. Diputado. - Con relación a esta figura de asociación ilícita, nosotros pensamos que la justificación que se hace en el proyecto es excesivamente ambigua; están desdibujados los contornos de la figura penal y permite incluir dentro de este tipo de asociación' ilícita un sinnúmero de situaciones.


UNA LEY NECESARIA

Sr. Presidente. - Pero si no cometió el delito... en una emboscada de esta naturaleza asesinando a las personas que están tranquilas y en paz. Ahora bien, si esto no implica la necesidad de ser enérgicos a través de la ley, no estaremos jamás respetando la ley desde que la pedimos.
El Poder Ejecutivo pide esta ley porque la necesita. Hay treinta asaltos que justificarían una ley dura; sin embargo hasta ahora hemos sido pacientes, pero ya no se puede seguir adelante, porque de lo contrario la debilidad nuestra será la que produzca la propia desgracia del país, que es lo queremos evitar.
Ahora bien, hablando con toda franqueza, indudablemente no le veo razón a ninguno de los argumentos que vienen exponiéndome para la defensa de la ley. Eso será por la tarea de discutir y buscar triquiñuelas a las cosas. No; aquí hay un fin, el medio es otra cosa.

Sr. Diputado - Pero la asociación ilícita podría venir por el solo hecho de estar agrupado en una asociación que no esté legalmente reconocida. Como puede suceder con una agrupación que recién se integra en un sindicato o en una agrupación de base política...

LOS FINES ILICITOS SON DELITOS

Sr. Presidente. - ¿Pero, dónde está el delito?... Por otra parte, esa es la tarea del juez y no de la ley, porque asociación ilícita puede haber en todas las gamas de la delincuencia. Pero todo eso es competencia de los jueces. Nosotros no podemos hacer de jueces. El delito lo configura el juez. Para eso tenemos Cámara y Suprema Corte de justicia. De manera que ponernos nosotros a hacer una ley configuraría un todo, esto es, configurar todos los delitos de asociación ilícita que existen, y que son infinitos.
Todo aquel que se asocie con fines ilícitos configura el delito. Ahora, quien debe determinar si el fin es lícito o ilícito es el juez. Para eso tenemos jueces. Por otra parte, no es el objeto mío conversar sobre estas cosas, porque no corresponden a mí. Toda esta discusión debe hacerse en el bloque. Y cuando el mismo decida por votación lo que fuere, ésta debe ser palabra santa para todos las que forman parte de él; de lo contrario, se van del bloque. Esa es la solución.

EL QUE NO ESTA CONTENTO, SE VA

En esto se debe actuar de la misma manera que actuamos en el orden político. Nadie está obligado a permanecer en una fracción política. El que no está contento, se va. En este sentido, nosotros no vamos a poner el menor inconveniente. Quien esté en otra tendencia diferente de la peronista, lo que debe hacer es irse. En ese aspecto hemos sido muy tolerantes con todo el mundo. El que no está de acuerdo o al que no le conviene, se va.
Pero en ese caso representa ni más ni menos que al movimiento. Lo que no es lícito, diría, es estar defendiendo otras causas y usar la camiseta peronista. En esto hay que proceder con la mayor seriedad porque se trata de cosas trascendentes para el país.
En este momento, con lo que acabamos de ver, en que una banda de asaltantes que invoca cuestiones ideológicas o políticas para cometer un crimen, ¿ahí nosotros vamos a pensar que eso lo justifica? ¡No!; un crimen es un crimen cualquiera sea el móvil que lo provoca, y el delito es delito cualquiera sea el pensamiento, o sentimiento, o la pasión que impulse al criminal. Siempre que hay voluntad criminal es un delito y eso lo tiene que penar la ley, no nosotros.


ESTAMOS EN UN MOMENTO CRITICO

Recurrimos a esto porque estamos en un momento crítico para el país; cuando vemos que estos señores en la mayor impunidad y porque no hay con qué sancionarlo, se largan al ataque.
Nosotros estamos en la necesidad de contar con una legislación fuerte para parar lo que se está produciendo, que es también fuerte; y a grandes males no hay sino grandes remedios, que es lo que nosotros necesitamos. En este momento se está asaltando en nombre de no sé qué cosa. Si hasta han tomado ciudadanos; ya los ciudadanos no tienen la seguridad que el Estado tiene la obligación de dar, porque no hay sanción en las leyes para este tipo de delitos, que son nuevos.
¿Cómo es posible que todos los hombres que tengan armas estén amenazados de ser tomados por bandas de delincuentes que se dicen de una tendencia o de otra?
No interesa la "tendencia", interesa el delito que cometen. No sé, yo no veo otra solución para estas cosas.

Señores: yo estoy totalmente de acuerdo con el bloque que ha resuelto eso. Ahora, lo que hay que hacer después de eso sólo ustedes y cada uno de ustedes lo debe resolver.

LA MAYORIA DECIDE

El bloque tiene la obligación de proceder así. No porque haya disidencias dentro de un bloque, éste va a hacer lo contrario de lo que disponga la mayoría. Para esos se hacen los bloques: para que sea la mayoría la que decida. Y si la mayoría dispone, hay que aceptar o irse. No hay otro término medio. O se acepta lo que dice el bloque o que lo abandone.
Nadie está obligado a permanecer dentro de él; absolutamente nadie, porque este es un acuerdo de todos. Si el bloque resuelve que hay que hacerlo, hay que hacerlo, y el que no quiere hacerlo, se va; que es lo que ha pasado y pasará siempre en estas disidencias. Nadie, por muy importante que sea, puede pretender imponer su voluntad a los demás, sobre todo, cuando la voluntad de los demás es mayoritaria y cuando se ha ido voluntariamente a. la formación de un bloque. Para mí este no es un asunto de discutirla ley, no; aquí hay otra cosa.

Como político ya veo que se puede conducir muy bien esto. El que no está de acuerdo, se va. Por perder un voto no nos vamos a poner tristes. Pero aquí debe haber una disciplina. Y si ésta se pierde, estamos perdidos.
Es así como yo veo el problema y como debo comentarlo.

CONTRIBUIR A LA TAREA COMUN

Sr. Diputado. - Yo quiero ratificar nuestra decisión, que es una decisión no sólo ética, moral y muy sentida, sino también en el plano político que es la de permanecer y contribuir en la medida de nuestras posibilidades a la tarea común del peronismo, por una simple razón: porque somos peronistas y no otra cosa. En este sentido y partiendo de una concepción que creo que usted comparte, porque nos lo ha dicho, sostenemos que el mejor éxito de la tarea de conjunto es la contribución y el aporte que todos podamos hacer.
En alguna medida nosotros nos hemos sentido, si usted quiere disculparme la palabra, un poco limitados en nuestra posibilidad de contribuir al proceso porque en los planteos en nuestro sector no ha habido lugar para que nosotros podamos contribuir en forma positiva, por una serie de razones que son largas de explicar.

Sr. Presidente. - Ese es un cargo que lo tiene que hacer al presidente del Bloque.

Sr. Diputado. - De todas maneras, a pesar de esas situaciones, nosotros ratificamos nuestra intención de seguir trabajando contributivamente con usted, para que usted pueda seguir llevando adelante su tarea.
Nuestra situación de inserción en distintas organizaciones políticas, que creemos se ven perjudicadas por algunos aspectos de esta ley, no la vamos a volver a introducir, porque sobre este tema usted ha sido muy claro en ese sentido.
Planteamos también, señor General, una cuestión de orden político. Es una apreciación que es válida en la medida en que usted la admita, y deja de ser válida en la medida que usted tenga otra apreciación.

Sr. Presidente. - ¿En qué consiste esa apreciación?

VIOLENCIA Y GRUPOS MINORITARIOS

Sr. Diputado - Nosotros pensamos, que partiendo de un principio que usted ha manifestado en numerosas oportunidades, y al cual le otorgamos la máxima razón y sabiduría, sostenemos que la violencia es la que se ejerce no solamente a través de los grupos minoritarios de ultra derecha o de ultra izquierda. Son episodios elaborados; no son productos de una generación espontánea, sino productos de una generación que está, de alguna manera, sumergiéndonos a todos en la violencia.

Sr. Presidente. - Entonces, ¿cómo usted evitaría eso?

Sr. Diputado. - Le voy a contestar con sus palabras: nosotros pensamos eso, que hemos desterrado las estructuras violentas que hacer que esa violencia de abajo sea generada por la violencia de arriba.

Sr. Presidente. - Y a pesar de eso, la violencia continúa cada vez en mayor forma.

Sr. Diputado. - Sí señor, y ahí se aplica con toda celeridad y con toda decisión el poder represivo del estado popular.

Sr. Presidente. - ¿Y le parece que hemos esperado poco, con todo lo que ha pasado en estos siete meses de gobierno popular y plebiscitario, donde todos esos señores de las organizaciones terroristas se largan a la calle, culminando en este episodio, atacando a un regimiento?

Sr. Diputado. - ¿Me permite, señor Presidente? Precisamente...

Sr. Presidente. -¿Es decir, que somos nosotros los que provocamos la violencia?

Sr. Diputado. - Consideramos, señor General, lo siguiente sobre este terna: que los lamentables acontecimientos de Azul, a nuestro juicio y a nuestro modesto entender, indican, precisamente, una decisión de estos grupos minoritarios, totalmente ausentes de lo que es un sentimiento nacional y de lo que es la comprensión de la necesidad de unidad del pueblo argentino, en un proceso de reconstrucción.
Entendemos que, precisamente, la intención de estos sectores es especular con un clima de violencia, en crear una actitud del Estado, que estos sectores califican arbitrariamente de represiva y es, precisamente, el caldo de cultivo político en el cual se desarrolla su planteo político.
Hemos conocido durante años, a través de un enfrentamiento de la dictadura, cuál es la política del ERP, el autodenominado Ejército Revolucionario del Pueblo. Sabemos que su política crece y se desarrolla en un ambiente de violencia.

UN MOVIMIENTO QUE NO ES ARGENTINO

Sr. Presidente. - No, está totalmente equivocado. Yo a eso lo he conocido "naranjo", cuando se gestó ese movimiento, que no es argentino. Ese movimiento se dirige desde Francia, precisamente, desde París, y la persona que lo gobierna se llama Posadas, de seudónimo. El nombre verdadero es italiano. Los he conocido "naranjo", como dice el cuento del cura. Sé qué persiguen y lo que buscan. De manera que en ese sentido a mí no me van a engañar, porque, como les digo, los conozco profundamente.
He hablado con muchísimos de ellos en la época en que nosotros también estábamos en la delincuencia, diremos así. Pero jamás he pensado que esa gente podría estar aliada con nosotros, por los fines que persigue.
Ustedes ven que lo que se produce aquí, se produce en todas partes. Está en Alemania, en Francia. En este momento, Francia tiene un problema gravísimo de ese orden. Y ellos lo dejaron funcionar allí; no tuvieron la represión suficiente. En estos momentos, el gobierno francés está por tomar medidas drásticas y violentas para reprimir eso que ellos mismos dejaron funcionar. Ya lo he dicho más de veinte veces, que la cabeza de este movimiento está en París. Eso ustedes no lo van a parar de ninguna manera, porque es un movimiento organizado en todo el mundo. Está en todas partes: en Uruguay, en Bolivia, en Chile, con distintos nombres. Y ellos son los culpables lo que le ha pasado a Allende. Son ellos y están aquí en la República Argentina, también. Están en Francia, en España, en una palabra, están en todos los países.

TENEMOS QUE ACTUAR DENTRO DE LA LEY

Porque esta es una Cuarta Internacional, que se fundó con una finalidad totalmente diferente a la Tercera Internacional, que fue comunista, pero comunista ortodoxa. Aquí no hay nada de comunismo; es un movimiento marxista deformado, que pretende, imponerse en todas partes por la lucha. A la lucha - y yo soy técnico en eso- no hay nada que hacerle, más que imponerle y enfrentarle con la lucha. Y atarse las manos, frente a esa fuerza; atarse las manos y especialmente atarse las manos suprimiendo la ley que lo puede sancionar. Porque nosotros, desgraciadamente, tenemos que actuar dentro de la ley, porque si en este momento no tuviéramos que actuar dentro de la ley ya lo habríamos terminado en una semana. Fuera de la ley, la ventaja que ellos tienen es, precisamente, esa: los que tienen que someterse a la ley y ellos que buscan los vericuetos para actuar fuera de la ley. Con todas las implicancias del cuerpo de la ley, nosotros estamos con las manos atadas dentro de la ley. Y si además estamos atados por la debilidad de nuestras leyes, entonces ya sabemos cuál va a ser el final y el resultado de eso.
Para nosotros es un problema bien claro. Queremos seguir actuando dentro de la ley y para no salir de ella necesitamos que la ley sea tan fuerte como para impedir esos males. Dentro de eso, tenemos que considerar si nosotros podemos resolver el problema. Si no contamos con la ley, entonces tendremos también nosotros que salirnos de la ley y sancionar en forma directa como hacen ellos.

¿NOS DEJAMOS MATAR?

¿Y nos vamos a dejar matar? Lo mataron al secretario general de la Confederación General del Trabajo, están asesinando alevosamente y nosotros con los brazos cruzados, porque no tenemos ley para reprimirlos. ¿No ven que eso es angelical? El fin es la sustentación del Estado y de la Nación; está en que tengamos los medios para defendernos. Si nosotros todavía nos limitamos nuestros propios medios de defensa, estamos entregándonos a estas fuerzas, que, como he dicho, las conozco profundamente y sé cómo actúan.
Ahora bien; si nosotros no tenemos en cuenta a la ley, en una semana se termina todo esto, porque formo una fuerza suficiente, lo voy a buscar a usted y lo mato, que es lo que hacen ellos. No actúan dentro de la ley. De esa manera, vamos a la ley de la selva y dentro de la ley de la selva, tendría que permitir que todos los argentinos portaran armas a la vista.
Pero, ¿qué es lo que está ocurriendo? Que los delincuentes están todos armados, mientras que las personas decentes no pueden llevar armas y están indefensas en manos de estos señores.
¿Y todavía nosotros vamos a pensar si sancionamos o no la ley? ¡Vamos! Necesitamos esa ley porque la República está indefensa frente a ellos. Ese es para nosotros el fundamento de todo eso. Con toda claridad afirmo que no queremos la violencia.

INTERESES DISTINTOS A LOS NUESTROS

Desde hace 7 meses estamos diciendo que queremos la paz, y estos señores, en 7 meses, no se han dado cuenta que están fuera de lugar, porque no se han dado cuenta que están perturbando lo que ellos dicen que sostienen, que es mentira. La mitad son mercenarios, los conozco, los he visto actuar y por el sólo hecho de que estén mandados de afuera, tienen intereses distintos a los nuestros. Los nuestros no se defienden desde París, se defienden desde Buenos Aires. Para mí, eso es lo que yo veo con toda claridad.
Ahora, la decisión es muy simple: hemos pedido esta ley al Congreso para que éste nos dé el derecho de sancionar fuerte a esta clase de delincuentes. Si no tenemos la ley, el camino será otro; y les aseguro que puestos a enfrentar la violencia con la violencia, nosotros tenemos más medios posibles para aplastarla, y lo haremos a cualquier precio, porque no estamos aquí de monigotes.
Estamos afrontando una responsabilidad que nos ha dado plesbicitariamente el pueblo argentino. Nosotros no somos dictadores de golpes de Estado. No nos han pegado con saliva. Nosotros vamos a proceder de acuerdo con la necesidad, cualquiera sean los medios. Si no hay ley, fuera de la ley, también lo vamos a hacer y lo vamos a hacer violentamente. Porque a la violencia no se le puede oponer otra cosa que la propia violencia. Eso es una cosa que la gente debe tener en claro, pero lo vamos a hacer; no tenga la menor duda.


EL PUEBLO NOS ACOMPAÑA

Tenemos la seguridad de que la mayoría absoluta del pueblo nos acompaña, y cuando un movimiento está apoyado por el pueblo no hay fuerza que se le pueda oponer. De eso estoy totalmente convencido.
En cuanto al problema en sí, es un problema de ustedes y del bloque, y lo tienen que resolver con él y no conmigo.
Tenemos un Movimiento y éste lo maneja el Consejo Superior. Reitero que el problema es de ustedes y del bloque, y yo no puedo interferir con mis ideas; éstas, por otra parte, las acabo de exponer, así como también lo he hecho en cuanto a las necesidades del Estado. Ahora, ustedes pueden resolver lo que quieran. Esa es una cuestión individual en la cual yo no me he metido ni me meto.

Sr. Diputado. - Señor General: deseamos manifestarle nuestra coincidencia. Usted conoce de hace años a la juventud peronista y su lealtad hacia usted cómo líder y conductor. En ese sentido conoce también cuál ha sido nuestro esfuerzo durante estos últimos años. De modo que en orden a eso, yo quisiera...

Sr. Presidente. - Lo he reconocido veinte veces. - Sería lamentable dejar de pensar así.

COINCIDIMOS CON ESTA LEGISLACIÓN

Sr. Diputado. - Quería indicar, entonces, que de alguna forma nuestro aporte no es oponerse a esa posición, sino que, por el contrario, y como usted lo ha expresado, es una necesidad legítima la defensa del pueblo, tal como se ha manifestado en los últimos días. Es decir, coincidimos totalmente, incluso, en la necesidad cierta de esta legislación. En ese sentido coincidimos totalmente con lo que usted ha planteado.
Por esa misma razón, y utilizando sus palabras, no hemos querido expresarle discrepancias sino que, por el contrario, deseamos efectuar un aporte objetivo para lograr los fines que consideramos necesarios en la, ley, a fin de no cometer posibles errores.


EL BLOQUE DECIDE

Sr. Presidente. - Esa es una tarea de los jueces, ¿o es que los jueces no tienen conciencia? Es una tarea de la justicia, la de interpretarla y aplicarla. Yo tengo la obligación de cumplirla.
Por eso, como les he dicho, ésta es una tarea del bloque; no es una tarea de los ministerios. Es en el bloque donde ustedes deben discutir ese asunto; discutirlo hasta que la mayoría lo decida, como en los cuerpos colegiados, que es la que decide con sus aciertos y con sus errores. Pero eso ustedes lo presentan al bloque y éste debe resolverlo. Esa es la forma en que deben funcionar los cuerpos colegiados. Una vez resuelto por éste, no hay más remedio que acatarlo. En ese sentido no hay otra posición, porque esa es una cosa que viene de época inmemorial y siempre ha funcionado así.

Sr. Diputado. - Nosotros estamos resueltos a acatar lo que el bloque decida. Lo que sí queremos es que podamos hacer un aporte a ese proyecto de ley, que va a resultar en su mejoramiento en el orden técnico y en el orden político.

Sr. Presidente. - ¿Y qué dice el bloque?

Sr. Diputado. - No hemos tenido la oportunidad concreta de poderlo discutir, no hemos tenido tiempo, porque el bloque, en su conjunto, resolvió cerrar la discusión.

Sr. Presidente. - Entonces, hijo, ¿qué quiere que yo le haga? Yo no soy el presidente del bloque, ni represento al bloque, ni puedo ordenarle al bloque, como tampoco puedo ordenarles a ustedes, por que tienen una tarea específica. Yo puedo ordenarles a ustedes como hombres del Movimiento, pero no como hombres del bloque... porque, ¡allá ustedes!

Sr. Diputado. - Nosotros estamos convencidos, señor, que con algunos retoques el proyecto de ley.. .

Sr. Presidente. - Pero, ¿se lo ha dicho al bloque? Sr. Diputado. - Sí, señor.

Sr. Presidente. - ¿Y qué le ha dicho el bloque?

Sr. Diputado. - Ha decidido no discutir más el tema.


EL INDIVIDUALISMO EN LOS CUERPOS COLEGIADOS

Sr. Presidente. - Se ha votado, ¿ha habido una mayoría? ¿Qué quiere que le haga? El individualismo en los cuerpos colegiados tiene un valor compulsivo y proporcional: uno frente a todos los demás. No hay más remedio, aun con toda la razón del mundo, para que eso pueda funcionar de alguna manera es necesario que se diga, sí señor. Eso no se discute y se hace lo que dice el bloque.

Sr. Lastiri. - ¿Me permite, General? Inclusive aparte de la posición del bloque, esto se ha discutido en las comisiones respectivas, que además están integradas con diputados de las distintas fracciones políticas de la mayoría de nuestro Movimiento.
Cada legislador tiene el derecho de integrarse a esas comisiones y prestar su colaboración. Algunos diputados lo han hecho así y han cumplido con su deber. La preocupación de cada legislador, aunque no pertenezca a la comisión respectiva, es concurrir a ella para exponer sus inquietudes hasta el momento en que sale de la comisión.

Sr. Presidente - Ya conozco el procedimiento.

SOLDADOS DEL MOVIMIENTO

Sr. Diputado. - Nosotros, un poco como soldados del movimiento y de usted que es el conductor de ese gran movimiento nacional en la Argentina, le queremos señalar que nuestra entrevista la hicimos en carácter de militantes peronistas. Era fundamental escucharle a usted acerca de lo que realmente pensaba en torno a ese problema, el cual nosotros no cuestionamos globalmente sino en algunos de sus aspectos.
Lo que queremos es señalarle y ratificarle, con toda la fuerza que tenemos, que estamos totalmente junto a usted como integrantes del movimiento peronista y junto al pueblo.
En ese sentido, somos disciplinados en nuestro Movimiento. Fuimos, somos y seremos disciplinados, hasta la muerte.
Queremos agradecerle con todo corazón esta entrevista, y estamos muy contentos de estar con usted, de verlo y de escucharlo. Ese ha sido uno de los objetivos que tuvimos para venir a verlo.

Sr. Presidente - Muy bien, muchas gracias.



Los ocho diputados de la Tendencia presentes eran: Rodolfo Vittar, Roberto Vidaña, Aníbal Iturrieta, Armando Croatto, Carlos Kunkel (1), Santiago Díaz Ortiz, Diego Muniz Barreto (2) y Jorge Glellel.

Julio Mera Figueroa no concurrió ‘avisado’ con antelación. Posiblemente quién lo alertó haya sido el antiguo militante de la Guardia Restauradora Nacionalista (GRN), el “Guardia Suizo” Juan Manuel Abal Medina.

Los diputados renunciaron el 24. Entre los que asumieron en su reemplazo se pueden mencionar a los también integrantes de la banda armada montoneros Rodolfo Bettanin y Miguel Zavala Rodríguez quienes se integraron al bloque del FREJULI.

En cambio Rodolfo Ortega Peña (socio de Eduardo Luis Duhalde (3) con quien cofundó la revista ‘Militancia’) prefirió conformar un bloque unipersonal..



Citas:

(1) Diputado nacional del Frente para la Victoria. Se lo considera el factotum de importantes medidas tomadas desde la asunción del nuevo gobierno. Operador político privilegiado.

(2) Fue funcionario con rango en el gobierno de facto del general Juan Carlos Onganía. Posiblemente fue uno de los que conocían los lazos de los primeros ‘montoneros’ con el gobierno militar y con el general Imaz. Mutó (sin ponerse colorado) del gobierno jesuítico y clerical de Onganía a ser diputado de la Tendencia Revolucionaria (‘montoneros’), en un gobierno de jure.

(3) Es secretario de Derechos Humanos de la Nación, luego de haber sido juez y camarista, promocionado en su carrera judicial por Carlos Menem y protegido por el jefe de la SIDE, Hugo Alfredo Anzorreguy

Desde su publicación se señalaban los”blancos” que a posteriori las organizaciones terroristas asesinaban. Tenía una sección denominada “Cárcel del Pueblo” para “marcar” a los “enemigos políticos” del momento. Uno de los señalados fue el cura Carlos Mujica, quién murió asesinado, según Juan Gasparini, preso en la ESMA, por haberse alineado con Perón sus conmilitones de “montoneros”, lo “sancionaron” con la pena de muerte y posteriormente “no se hicieron cargo” al igual que cuando asesinaron al secretario de la CGT, José Rucci.

Esta revista decía ser vocero de la “Columna José Sabino Navarro” de la OPM Montoneros.


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jueves, 6 de noviembre de 2008

LOS CHISTES DE PERÓN


UN NEGOCIO REDONDO

Perón decía que no había nacido para los negocios: “No me gusta. Julio César le dejaba los negocios a Craso. El estaba en otra cosa“, sentenciaba. Pero más de una vez recibió propuestas y entonces tenía un cuento divertido.
Un día vinieron a proponerle algo, que ponderaban mucho.
-¿De que se trata?, preguntó.
-De una empresa pesquera,-le dijeron
-Ah, sí. ¿Y que debo hacer en el negocio?
-Usted pone los barcos…
-¿Nada más?, preguntó
-Y también la tripulación.
-¿Y ustedes qué ponen?
-Nosotros…el mar
Se lo contó a Héctor Tristán.

LOS LECHEROS

Se había prohibido en la ciudad la circulación de los lecheros que distribuían en carritos su producto. Esto significaba dejar sin trabajo a un cierto número de gente y se manifestaron protestas por parte de los damnificados. El Secretario de Trabajo y Previsión los recibió en el Palacio del Concejo Deliberante y les habló:
-"No saben los recuerdos que ustedes me traen, de aquellos tiempos en que nos dejaban la leche en casa, todas las mañanas. Unos tenían y dejaban un tarro, otros un jarro humilde, una vasija enlozada. Estábamos tranquilos y teníamos tanta confianza que, a veces, dormíamos y el lechero entraba despacito, para no hacer ruido, a la cocina y dejaba la leche en el recipiente. Y ellos también tenían mucha confianza en los clientes. Claro, a veces cobraban en el mes. ¡Pero otros no cobraban ni al año!".
Los lecheros, que habían llegado quejosos, terminaron aplaudiéndolo.


CALLADITO

Perón hacía y escribía cuentos. Lo dijo en más de una ocasión. En sus textos y grabaciones se encuentran muchos de ellos. En este caso la fuente es el propio líder justicialista.
Al llegar a la Presidencia de la República, en 1946, empezó a cortarse el cabello en la residencia de Agüero y Libertador, donde vivió con Evita, a quien, entre paréntesis, no le gustaba el corte de pelo que le hacía el peluquero oficial, porque lo dejaba parecido a un recluta. Pero esto recuerda el General: "Me acuerdo de la primera vez que llegué a cortarme el pelo a la residencia. El peluquero me dice: ¿Cómo quiere que se lo corte? Y le dije: Calladito".

EL CUENTO DEL VASCO

Lo dijo en el Teatro Colón ante trabajadores de la Asociación Bancaria el 28 de febrero de 1947: Los hombres están siempre inclinados a negar los éxitos atribuyéndolos a fuerzas extrañas, y eso me recuerda el viejo cuenta del vasco. Dicen que un vasco atravesaba un día con su carro de lechero un río crecido de la provincia de Buenos Aires; cuando estaba en la mitad del río, la corriente le dio vuelta el carro y él, a duras penas, pudo escapar hacia la orilla. Pero cuando casi llegaba a ella le faltaron las fuerzas, en cuyo momento un sauce llorón le dio la posibilidad de asirse a sus ramas y descansar lo suficiente como para poder luego seguir nadando hasta la costa. Cuando llegó a la orilla, un hombre, que no se había animado a tirarse al agua para salvarlo, le dijo: “Bueno, amigo, ¡gracias a Dios!“ Gracias a la rama, que la intención de Dios bien vista era“.
Así nuestros opositores seguirán atribuyendo el éxito de nuestra gestión a diversos factores.

EL AGUA PASA SIEMPRE

Esta parábola fue reiterada más de una vez por Perón. Aquí reproducimos la versión que dio el 31 de julio de 1952, en un artículo de Descartes: Lucha contra los pueblos.
-Muchos han despreciado el ingenio y el poder del pueblo, pero, a largo plazo, han pagado caro su error. Los pueblos siguen la táctica del agua; las oligarquías, la de los diques que la contienen, encauzan y explotan. El agua aprisionada se agita, acumula caudal y presión, pugna por desbordar; si no lo consigue, trabaja lentamente sobre la fundación, minándola y buscando filtrarse por debajo; si puede, rodea. Si nada de esto logra, termina en el tiempo por romper el dique y lanzarse en torrente. Son los aluviones. Pero el agua pasa siempre; torrencial y tumultuosamente, cuando la compuerta es impotente para regularla.

'OPERACIÓN TRAVIATA'





ARGENTINO Y PERONISTA


ASESINATO DEL DIRIGENTE OBRERO PERONISTA JOSE IGNACIO RUCCI


En agosto de 1973 se reunieron por directivas de Mario Eduardo Firmenich (NG: “Pepe”) y Roberto Quieto (NG “Negro”) los integrantes de la Conducción Nacional de Montoneros y decidieron llevar a votación la muerte, el asesinato de un dirigente obrero peronista.



Todos los jefes estuvieron de acuerdo: “Pepe”, el “Negro”, “Nicolás” (nombre legal: Fernando Vaca Narvaja), “Marquitos” (nombre legal: Marcos Osatinsky). Luego se sumarían los apoyos de Roberto Cirilo Perdía (NG: “Pelado Carlos”), Norberto Habbeger (NG: “Cabezón”), Norma Esther Arrostito (NG: “Gaby”), María Antonia Berger (NG: “Anita”, Horacio Mendizábal (NG: “Vasco”) y Rodolfo Galimberti (NG: “El Loco”).



El blanco elegido: el secretario general de Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT), José Ignacio Rucci.



El motivo: desafiar al general Perón y mostrarles que la banda armada existía y que de ahí en más debía ‘negociar’ con ellos.



Previamente el jefe de la Regional I de la JP (organismo de superficie de la banda armada montoneros), Juan Carlos Dante Gullo (NG: “Canca”) había comenzado una tarea de acción psicológica, pues había ordenado a sus integrantes que se pintaran consignas y se las repitieran en los actos. Dicha consigna era cortita, pero siniestra: “Rucci traidor, a vos te va a pasar lo mismo que a Vandor”.



Los “jefes” dispusieron que la “acción militar” contra el dirigente obrero debía concretarla la “Columna Capital” de Montoneros. Dicha “Columna” estaba integrada por los siguientes “oficiales”: Jefes: Horacio Mendizabal, Roberto Cirilo Perdía y Norberto Habbeger (todos ellos miembros de la CN) y Francisco Urondo (a) “Paco”. “Subjefes”: Juan Julio Roqué (NG: “Lino”), Lorenzo Konkurat, Julio César Urien (ex guardiamarina) y Lidia Mazzaferro. “Nexos” con las organizaciones de superficie: Norberto Ahumada (NG: “Beto”), Juan Carlos Dante Gullo, Luis Roberto Lagraña y Miguel Angel Ponce.



Las tareas de “inteligencia”, que les demandaron unos cuatro meses a los asesinos, estuvo a cargo de Antonio Nelson Latorre (NG: “Pelado Diego”) y Rodolfo Walsh (NG: “Esteban”). Ambos “oficiales de inteligencia” de Montoneros. Contaron con la “colaboración” de los muchachos de la JTP de FOETRA, para pinchar los teléfonos y munirse de ropa de técnicos y credenciales.



La planificación la hizo Francisco Urondo (NG: “Paco”) subsecretario de Cultura de la provincia de Santa fe, durante la gestión de Carlos Sylvestre Begnis, Roberto Cirilo Perdía (NG: “Pelado Carlos”), Horacio Mendizábal (NG: “Vasco”), NG: “Pippo”, Juan Julio Roqué (NG: “Lino”) y NG: “Sebastián”.



Para oficiar de ‘fusilero’ se eligió (Conducción Nacional mediante o Carolina Natalia, según el argot ‘montonero’) a “Lino” que había cumplido similar tarea en el asesinato del general Juan Carlos Sánchez, comandante del II Cuerpo de Ejército, el 10 de abril de 1972 (Operativo 'Sonia Segunda' entre el ERP y FAR), según delató de la guerrillera Graciela Yofre.



Roberto Cirilo Perdía (alias) “Pelado Carlos” utilizó una itaka y “Lino” un FAL. Hubo otros, pero hacían la operación de distracción. Los disparos efectivos que mataron a Rucci partieron indiscutiblemente de las armas de estos dos, que tenían la ‘mejor visión’ de tiro.



Antes de las elecciones que darían el triunfo a la formula Perón-Perón los directivos de la banda armada se reunía en la avenida Rivadavia 9070 de la Capital Federal, sede de la Secretaría Política de Montoneros, donde ponían a punto el ataque al secretario sindical.

A las 12.11 de ese 25 de septiembre el terrorista conocido como “Pelado Carlos” dio la orden de tirar, pues Rucci acababa de salir del domicilio de calle Avellaneda 2953 del barrio de Flores.



El “Pelado Carlos” y “Lino” dieron comienzo a la ejecución. Con dos itakazos y dos fusilazos lo liquidaron y huyeron.

Después con el humor propio de la mafia dijeron que el asesinato de Rucci era el “Operativo Traviata”, porque el dirigente obrero peronista “tenía veintitrés agujeritos”.



El Conductor del Movimiento Nacional lloró por primera vez en público y dijo: “Me cortaron las patas...”

































Una siniestra confesión…



Esto fue publicado por el diario Página/12, el 25 de septiembre de 1998. De esta manera los asesinos que aún andan sueltos (los que no se han muerto de viejos o con la pastilla, o gozan de las prebendas de los despachos oficiales) festejan el asesinato brutal de este dirigente obrero peronista que en ningún momento renegó de las banderas nacionales del peronismo y de su lealtad al general Juan Perón.


A 25 años del asesinato de Rucci Aquella muerte anunciada
Por Sergio Moreno de la redacción de Página/12
"Desde hacía tiempo dormía en casas diferentes cada noche, acompañado por una garde du corps que lo seguía a sol y a sombra. Esa noche de septiembre de 1973 se había ido a lo de una cuñada que vivía en Avellaneda 2953. El Petiso estaba contento: dos días atrás la fórmula Perón - Perón había ganado las elecciones generales con casi un 62 por ciento de los votos. Ese mediodía del 25, salió a la calle camino al Torino rojo que usaba. Apenas llegó a la puerta. Un escopetazo proveniente de una casa lindera le dio de lleno en el pecho. Sus custodios se trenzaron en un tiroteo contra nadie, que disparaba de dos frentes distintos. José Ignacio Rucci, hace hoy 25 años, murió acribillado de 23 balazos provenientes de las armas de un comando montonero. En esa época se acuñó un chiste, siniestro como la disputa de ese tiempo: "a Rucci le dicen Traviata, la de los 23 agujeritos".Era rosarino, petiso, flaco, enjuto y usaba un jopo que, en complicidad con sus bigotes, le daban un aire de cantante latino de boleros.
Tenía 48 años cuando murió.
En 1966 fue nombrado interventor de la seccional de San Nicolás de la Unión Obrera Metalúrgica, la poderosa UOM de los `60 y `70. Creció gremialmente bajo el ala de Augusto Timoteo "el Lobo" Vandor y se hizo digno alumno de su escuela de conducción política. Tuvo su mismo fin. El 5 de julio de 1970, en su residencia de Puerta de Hierro, en Madrid, Juan Domingo Perón recibió un telegrama. "Triunfó su hombre, general. El secretario de la CGT es José Rucci."
Tres días antes de que Perón recibiera la noticia, el congreso de unidad de la CGT había encumbrado al metalúrgico gracias al manejo de otros de sus padrinos, Lorenzo "El Loro" Miguel.
A partir de ese momento, este sindicalista de segunda línea, comenzó a influir en la historia de la Argentina de manera descarnada. Rucci fue, junto con Miguel, la cara de la Patria Metalúrgica, en un país que comenzaba a sumergirse en la interna más sangrienta que vivió el peronismo en su historia. Con cadáveres como moneda de cambio, el peronismo delineaba su división entre "fachos" y "zurdos", entre "burócratas" e "infiltrados".
En los `60, fue el propio Perón quien promovió a sus "formaciones especiales", compuestas mayoritariamente por la "juventud maravillosa". Perón se enfrentaba, tácticamente y desde el exilio, a su primer enemigo interno: Vandor impulsaba, en connivencia con el onganiato, un peronismo sin Perón. El viejo general no lo iba a permitir, para lo cual se valió de sus formaciones especiales... En los `70 el tiempo cambió. Vandor había sido asesinado en su bunker de Avellaneda y el gobierno militar armaba su retirada. Los émulos del Lobo, como lo fue Rucci, estaban nuevamente del lado donde debían estar y preparaban el regreso del general.
El primero -efímero - fue el 17 de noviembre de 1972. Rucci lo recibió bajo un oportuno paraguas que pasó a la historia. El segundo regreso fue el comienzo de la tragedia. Rucci formaba parte de la comisión encargada de traer a Perón el 20 de junio de 1973 y de armar el acto de recepción. Fue la masacre de Ezeiza. La Juventud Peronista y las distintas ramas armadas - entre ellas Montoneros y FAR - ya lo llamaban traidor (en tanto que sinónimo de burócrata sindical). A partir de Ezeiza cantaban:
-¡Rucci, traidor, a vos te va a pasar lo que le pasó a Vandor!
Montoneros nunca se asignó, oficialmente, el asesinato del 25 de septiembre de 1973. Pero todos los integrantes de la JP regionales supieron, ese mismo día, que había sido su vanguardia armada.
Perón lo quería, le tenía aprecio personal. Rucci fue un emblema de la derecha peronista en su época más trágica. Rucci gustaba de acusar a los marxistas infiltrados; a los agentes de la sinarquía internacional, de querer cambiar la celeste y blanca por el sucio trapo rojo. Hace 25 años caía bajo una lluvia de balas. Hoy, los sindicalistas argentinos lo recordarán con contrición".






"Si me pasa algo..."

Reflexiones de José Ignacio Rucci al
recibir una amenaza de las tantas...

Un adios...


Otro sermón del Padre Castellani




LOS SEUDO PROFETAS

En este sermón el Padre Castellani alude a los seudoprofeta. Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestiduras de ovejas, mas por dentro son lobos rapaces. Mt 7, IS. Si alguno viene a vosotros y no lleva esa doctrina, no le recibáis en casa ni le saludéis, pues el que le saluda comunica en sus malas obras. 2Jn 10. Carísimos, no creáis a cualquier espíritu, sino examinad los espíritus si son de Dios, porque muchos seudoprofetas han salido (a escena) en el mundo. I Jn 4, 1. Ojo a los perros, guardaos de los malos obreros, cuidado con la mutilación. Flp 3, 2. Si se alzare en medio de ti un profeta o un soñador que te anuncia una señal o un prodigio, aunque se cumpliese la señal o el prodigio de que te habló, diciendo: vamos tras de otros dioses, dioses que tú no conoces, y sirvámosles, no escuches las palabras de ese profeta o ese soñador. Dt 13, 1-3.

Evita las profanas y vanas parlerías, que conducen a una mayor impiedad, y su palabra cunde como gangrena, 2 Tim 2, 16. ¡Ay de ellos, que han seguido la senda de Caín y se dejaron seducir del error de Balaám por la recompensa, y perecieron en la rebelión de Coré! Jds 11. No os dejéis llevar de doctrinas varias y extrañas; porque es mejor fortalecer el corazón con la gracia que con viandas, de las que ningún provecho sacarán los que a ellas se apagaron. Heb 13, 9. Y aun todo lo tengo por pérdida a causa del sublime conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por cuyo amor todo lo sacrifiqué y lo tengo por basura, con tal de ganar a Cristo. Flp 3, 8. Con fe y buena conciencia. Algunos que la perdieron naufragaron en la fe. 1Tim 1, 19. Caminábais bien. ¿Quién os ha impedido obedecer a la verdad? Cal 5, 7. Así dice Yavé: Haced alto en los caminos y ved, preguntad por las sendas antiguas: ¿Es ésta la senda buena? Pues seguidla, y hallaréis reposo para vuestras almas. Jere, 16. Para que ya no seamos niños, que fluctúan y se dejan llevar de todo viento de doctrina por el juego engañoso de los hombres, que para seducir emplean astutamente los artificios del error. Ef 4, 14.

Que siempre están aprendiendo, sin lograr jamás llegar al conocimiento de la verdad. 2 Tim 3, 7.


miércoles, 5 de noviembre de 2008

De Odas Seculares







A los gauchos


Leopoldo Lugones



Raza valerosa y dura
que con pujanza silvestre
dio a la patria en garbo ecuestre
su primitiva escultura.
Una terrible ventura
va a su sacrificio unida,
como despliega la herida
que al toro desfonda el cuello,
en el raudal del degüello
la bandera de la vida.

Es que la fiel voluntad
que al torvo destino alegra,
funde en vino la uva negra
de la dura adversidad.
Y en punto de libertad
no hay satisfacción más neta,
que medírsela completa
entre riesgo y corazón,
con tres cuartas de facón
y cuatro pies de cuarteta.

En la hora del gran dolor
que a la historia nos paría,
así como el bien del día
trova el pájaro cantor,
la copla del payador
anunció el amanecer,
y en el fresco rosicler
que pintaba el primer rayo,
el lindo gaucho de Mayo
partió para no volver.

Así salió a rodar tierra
contra el viejo vilipendio,
enarbolando el incendio
como estandarte de guerra.
Mar y cielo, pampa y sierra,
su galope al sueño arranca,
y bien sentada en el anca
que por las cuestas se empina
le sonríe su Argentina
linda y fresca, azul y blanca.

Luego al amor del caudillo
siguió, muriendo admirable,
con el patriótico sable
ya rebajado a cuchillo;
pensando, alegre y sencillo,
que en cualesquiera ocasión,
desde que cae al montón
hasta el día en que se acaba,
pinta el culo de la taba
la existencia del varón.

Su poesía es la temprana
gloria del verdor campero
donde un relincho ligero
regocija la mañana.
Y la morocha lozana
de sediciosa cadera,
en cuya humilde pollera,
primicias de juventud
nos insinuó la inquietud
de la loca primavera.

Su recuerdo, vago lloro
de guitarra sorda y vieja,
la patria no apareja
preocupación ni desdoro.
De lo bien que guarda el oro,
el guijarro es argumento;
y desde que el pavimento
con su nivel sobrepasa,
va sepultando la casa
las piedras de su cimiento.





Poema-homenaje al gaucho por Leopoldo Lugones, en la tónica nacionalista que inaugurara en 1910 con sus "Odas seculares" y se imbrica con el rescate, propio de la época, de lo gauchesco como referente de la nación. El gaucho que en el siglo XIX fuera sinónimo de "barbarie" a la que había que exterminar, se convierte -ahora que, como el indio, ya no representa un peligro- en una "raza" admirada por ser depositaria de valores como la fuerza y el coraje. Lo acompañan la "china lozana", la guitarra, el facón, etc., aunque a la vez que lo idealiza le da un carácter de pasado superado al decir que "el lindo gaucho de Mayo/ se fue para no volver". . Revista Nativa, Febrero de 1924, Año I Nro. 2





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