jueves, 21 de febrero de 2013


LA ABOMINACIÓN DE LA DESOLACIÓN

"Y a la mitad de la semana hará cesar el Sacrificio y la Oblación; y sobre el Santuario vendrá una abominación desoladora, hasta que la consumación decretada se derrame sobre el devastador" (Daniel, 9: 27)

"Cuando veáis pues, la abominación de la desolación, instalada en el lugar santo..." (Mt., 24: 15) 


   "La abominación de la desolación entró en el lugar santo con Juan XXIII, que quiso instaurar oficialmente en la Iglesia su herético aggiornamento, su herético ecumenismo: objetivos que en realidad anulaban de pleno derecho el Vaticano II. La abominación de la desolación se ha instalado en el lugar santo, cuando al reabrir un concilio herético, Paulo VI corroboró la heterodoxia del mismo, con el mea culpa que golpeó en el pecho de la Iglesia Santa, por el descrédito con que colmó a los pontífices anteriores. La abominación de la desolación se ha hecho pues dueña herética con la firma aprobatoria del Vaticano II, que recibió con tal signatura fuerza herética docente. Pues, contra el insólito proyecto de Juan XXIII de un concilio exclusivamente pastoral, el dogma ha sido afectado por sus resoluciones, tal como todos lo sabemos; de allí que ahora se haya instaurado la herejía conciliarista.

   
Pero esta abominación -obra de una fracción de la Iglesia o secta que marcha bajo la égida de Satanás- no corrompe a la Iglesia verdadera, así como en el Antiguo Testamento no fue corrompida el Arca de la Alianza por haber sido colocada en el templo de Dagón. La Iglesia no ha naufragado, lo mismo que no se hundió el Arca de Noé, la que por el contrario, subía a medida que las aguas se engrosaban. Si sólo quedasen al fin de los tiempos nada más que ocho fieles, asidos a la Fe íntegra estos ocho -y ellos solamente- estarían con el Depósito Sacro, la Iglesia, Esa que no puede ser vencida por Satanás".
(Las Trompetas de Jericó, revista francesa, 1969)

miércoles, 6 de febrero de 2013

DOCUMENTOS DE LA SEGUNDA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA



3 DE SEPTIEMBRE DE 1973
 REPORTAJE AL GENERAL PERÓN
POR LOS PERIODISTAS ROBERTO MAIDANA,
JACOBO TIMERMAN Y SERGIO VILLAROEL

 



ALGUNAS DEFINICIONES:
 PERONISMO E IGLESIA CATÓLICA

Periodista: "Ya que hemos pasado revista un poco a tantas instituciones y estructuras argentinas, hay una que está jugando un papel importante en la política y también tiene sus propias contradicciones internas. Me estoy refiriendo a la Iglesia.
"Hay sectores de la Iglesia que han apoyado al peronismo combatiente. Otros lo han mirado con más reticencias pero, evidentemente, la Iglesia quiere participar en la vida nacional, quiere tener mucho que decir en el campo social, político, económico y cultural. ¿Cómo ve Ud. el papel de la Iglesia en su gobierno?
Perón: "La Iglesia sostiene un reino que no es de este mundo. Yo sigo pensando que ellos deberán luchar por ese reino. Es decir, la acción política de la Iglesia no puede perturbar a los poderes del Estado sino que debe colaborar dentro de los poderes del Estado, como en todas partes del mundo.
"Cuando desde el púlpito se ataca abiertamente al Estado, ese sacerdote no está cumpliendo ni con su deber de sacerdote ni con su deber de ciudadano. Porque el ciudadano que grita en la Plaza debe quitarse los hábitos que lo puede negar porque su función no se puede realizar alejada de toda acción política y sobre todo de una acción social. Pero tienen que ejercerlo con prudencia y cumpliendo una función, no realizando una tarea política.
"Eso sí, no pueden intervenir con su ministerio en una política activa, y menos en la lucha. Es como yo veo el problema como se acepta la Iglesia en todas partes del mundo."

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