sábado, 13 de agosto de 2011

Dulce et decorum pro patria morii



Porque es hermoso que un valiente muera,

caído en las primeras filas, luchando por su Patria.

Es, en cambio, la cosa más dolorosa de todas

vivir como un mendigo, abandonando la Patria y sus fértiles campos,

errante con la madre querida y el padre anciano

y los hijos aún niños y la esposa legítima.

Éste será objeto de odio para aquéllos a cuyo país llegue

cediendo a la necesidad y a la horrible pobreza;

deshonra su linaje, desmiente su noble rostro

y toda infamia y toda vileza va con él.

Por lo tanto, si no hay para un vagabundo ninguna ayuda

ni tampoco respeto, consideración ni compasión,

luchemos valientemente por nuestra tierra

y muramos por nuestros hijos sin ahorrar nuestras vidas.

Así pues, oh jóvenes, luchad unidos

y no déis la señal de la huida vergonzosa ni del miedo;

haced grande y fuerte en el pecho vuestro corazón

y no tengáis amor por vuestras vidas cuando lucháis con el enemigo;

ni huyáis abandonando caídos a los de más edad,

cuyas rodillas ya no son ágiles, a los viejos;

pues es vergonzoso que, caído en las primeras filas,

yazca en el suelo delante de los jóvenes un hombre de más edad,

de cabeza ya blanca y barba cana, exhalando en el polvo su alma valerosa,

con las ensangrentadas vergüenzas cogidas en las manos

-visión abominable, cosa impía de ver- y desnudo;

en un joven, en cambio, todo es decoroso

mientras posee la brillante flor de la amable juventud:

su vista produce admiración a los hombres y amor a las mujeres;

caído en las primeras filas, es un héroe.

Ea pues, que cada uno de vosotros permanezca en su puesto

con las piernas bien abiertas, firmemente apoyado en el suelo con los dos pies,

mordiendo el labio con los dientes.




Tirteo de Esparta, (siglo VII a. C.) poeta griego que escribió en dialecto jónico.

Floreció en la segunda mitad del siglo VII antes de Cristo. Aunque se duda de si era espartano de origen o de adopción, ya que se cree que nació en el Asia Menor, en Mileto, se le tuvo por el poeta nacional de Esparta. Combatió durante la segunda Guerra Mesenia (c. 650 a. C.). Compuso en dialecto jónico-homérico rico en dorismos cinco libros de elegías que, como las de Calino, presentan contenido y forma muy determinados por la épica. Según los alejandrinos, comprendían Eunomia ("Buen gobierno"), una larga elegía que exalta la constitución espartana y exhorta a los ciudadanos a la concordia y a mantenerla íntegra para el bien común: Embatèria, cantos marciales en anapestos; Hypotekai, exhortaciones a la lucha y al valor según la virtud dórica; Politeia (Constitución), un elogio de los valores civiles y religiosos de la constitución de Licurgo. De todas estas obras quedan sólo fragmentos bastante amplios, un total de 230 versos en los cuales podemos leer el elogio de la muerte en batalla por la patria, la descripción del combatiente valeroso y la exaltación de la constitución espartana.

Las elegías de Tirteo, de gran elevación y tono firme y severo, caracterizaban el elogio del valor guerrero y la vigorosa afirmación del ideal moral de la patria espartana y de las celebraciones de la muerte por ella. A diferencia de Homero, que exalta el valor individual, Tirteo habla del valor colectivo; la ciudad impone a sus ciudadanos obediencia y sacrificio civil por bien de la patria. El heroísmo que propone no se funda en gestas personales, sino en acciones disciplinadas de las tropas, acciones requeridas por la nueva táctica hoplítica. Por estos motivos sus cantos de guerra o peanes tuvieron gran fortuna en toda la Grecia y fueron cantados en las escuelas y en los campamentos. No hay, en verdad, grandes dones poéticos, pero sus versos elementales suscitan sentimientos de virtud e se usaron para alimentar el patriotismo en la batalla y el sacrificio por la patria. "Para un valiente es hermoso caer muerto en la primera línea de la lucha"

Los Espartanos acatando el oraculo, acudieron a los Atenienses para que les proveyeran un general que les dirigiera en batalla contra los Mesenios, quienes en burla le enviaron a Tirteo, maestro de escuela, nacido en Aphidne, Atica, cojo y Tuerto, recibido entonces con desprecio. Pronto Tirteo se gano el favor de los Espartanos con sus buenos consejos, que a la postre gracias a sus elegias y arengas guerreras lo convirtieron en heroe, luego de promover el vigor y la firmeza, virtudes Espartanas, hablándoles de la deshonra de la huida y el deshonor de la herida por la espalda, complementos de los honores de la muerte y los lauros del triunfo.

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